La ley de bancarrota es una ley federal diseñada para ayudar a los consumidores y a las empresas que enfrentan dificultades financieras. Con respecto a las deudas personales, el objetivo de la bancarrota es ayudar a las personas e ir más allá de su crisis financiera, y obtener un nuevo comienzo.

El proceso de bancarrota incluye la preparación de una petición que debe ser presentada en una corte federal. La petición contiene información relacionada a la situación financiera de un individuo, sus deudas, sus acreedores, sus ingresos mensuales, sus gastos mensuales y la información financiera general. El deudor debe incluir todos los acreedores en la petición. Tras la presentación de una petición, el tribunal concede al deudor una suspensión automática. La suspensión automática es un beneficio de la ley de bancarrota que prohíbe a los acreedores hostigar a los deudores. En concreto, los acreedores tienen prohibido intentar cobrar el dinero u obtener la propiedad, ni pueden iniciar o continuar juicios o ejecuciones hipotecarias/foreclosures, la congelación de cuentas bancarias y embargar el salario de un deudor. Además, los acreedores ya no pueden hacer llamadas telefónicas amenazantes o enviar cartas de cobro a un deudor.

Para un deudor que está casado, no es necesario que su cónyuge también se declare en bancarrota. Por el contrario, cualquier decisión relativa a una potencial presentación de bancarrota conjunta debe ser evaluada sobre las circunstancias del caso individual.

La presentación de un bancarrota individual puede ser reflejado en su informe de crédito por hasta diez años. Eso no quiere decir que una persona no obtendrá crédito de nuevo. Muchas entidades como las de tarjetas de crédito y las hipotecas no descalifican automáticamente a un solicitante, por haberse declarado en bancarrota anteriormente. Además, es importante tener en cuenta, que si alguien ya está atrasado en pagar sus cuentas, su calificación crediticia ya puede ser dañada. La presentación de una petición de bancarrota a menudo es la última opción, pero el resultado es seguro sirve como una oportunidad para eliminar la carga de la deuda de sus hombros y permitirse comenzar de nuevo.

Bancarrota Capítulo 7

Bancarrota Capítulo 11

Bancarrota Capitulo 13

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Recuerde, “La bancarrota no es el fin, es un nuevo comienzo.”

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